El Viaje Chamánico
Hablar del poder del chamán es referirse a la capacidad que tiene de realizar un viaje chamanico. El desplazamiento de su conciencia fuera de los límites de la realidad ordinaria, en dominio de sí, es la particularidad de su práctica, su “especialidad”. Es mediante sus viajes, que el chamán entra en contacto con el mundo sutil y, de estos territorios paralelos, recupera información que será trascendental para la evolución, guia o sanación.
Durante este pasaje, en estado extático (del griego ektasis, desplazamiento de los sentidos), el chamán no pierde conciencia de su cuerpo, aún cuando se traslade a una realidad fuera del tiempo y del espacio que se conoce como físico. Estos planos se vuelven accesibles para el chamán en un estado ampliado de conciencia.
El viaje chamánico constituye el núcleo de la práctica del chamán. Uno de los principales medios para realizarlo es a través del sonido. Generalmente el sonido repetitivo del tambor o la sonaja hace que el chamán emprenda su viaje.
Estas prácticas y sus resultados, pueden ser comprendidas desde un lenguaje propio del plano real, o bien leídas desde su simbología. El chamán tiene la habilidad no sólo de realizar el viaje, sino de transmitir certeramente el resultado de su exploración y de su comunicación con el mundo de los espíritus. Como consecuencia de un viaje, el chamán rescata conocimientos que pueden integrar o remitir a imágenes del inconsciente colectivo, a mitos, creencias y representaciones que conforman la vida espiritual de su comunidad, o a una simbología de carácter arquetípico. Para los grupos sociales tradicionales, el mundo espiritual, la naturaleza y la humanidad se encuentran vinculados en esencia. La destreza del chamán es reunirlos.
El Animal de Poder
La representación del guardián de un chamán, en la gran mayoría de las sociedades primitivas,adquiere formas animales. Los pueblos ancestrales en conexión esencial con la Naturaleza, consideraban a los animales espíritus de sabiduría, medicina y poder.
La relación establecida con los animales desde la concepción chamánica, es anterior por siglos a los enunciados científicos de la Teoría de la Evolución darwiniana, que vincula el reino animal y el de los seres humanos. Incluso, hay una amplia mitología que le otorga a distintos animales un protagonismo en la historia de la Creación y la capacidad de traspasar los límites terrenos en comunicación con el mundo espiritual.
Para las sociedades ancestrales de Siberia, tanto los hombres como los animales tienen una o varias almas.Y existe la creencia que dice que un cazador no puede apoderarse de su presa, hasta tanto el ánima de un pariente difunto no se apodere previamente de la sombra de ese animal. El significado arquetípico de los animales los señala como símbolos de los principios y las fuerzas cósmicas, y figuran en el Génesis bíblico como significado de las pasiones humanas.
Sin embargo, en la cultura chamánica los animales exceden su carácter de mito o de símbolo para entrar en comunicación intrínseca con la vida y las prácticas del chamán. Es al espíritu de su animal de poder al que acude en busca de conocimiento y sanación, en sus viajes a las realidades no ordinarias.
Cada género animal tiene, además, una medicina que le es propia. Esto significa que el chamán adquiere, por intermedio de su espíritu guardián, el poder de curación de toda esa especie. Si bien el chamán se trasladará a los mundos paralelos para rescatar la sabiduría de su animal, es en el plano de la realidad ordinaria que percibe la fortaleza del espíritu guardián. De este concepto se desprende la extendida creencia que relaciona la debilidad y la enfermedad
con la pérdida o la ausencia del animal de poder.
¿Cómo se reconoce al animal de poder?
Es en un estado ampliado de conciencia o viaje chamánico que el chamán va hacia el encuentro de su animal. La manifestación de cada uno varía, aunque hay en estas experiencias características compartidas que anuncian la reunión del chamán con su animal de poder. Se consideran como señales de la fortaleza de estos espíritus guardianes, su capacidad de hablar e inclusive de adoptar formas humanas.
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